El cambio climático después de Copenhague

por Paulina Beato | 15/04/2010

3 Comentarios

El acuerdo de Copenhague estableció algunas pautas globales para luchar contra el cambio climático, pero no logró que los países aceptaran compromisos cuantitativos. Merece la pena destacar algunos aspectos positivos y negativos del acuerdo. En primer lugar, se reconoce un objetivo común con respecto a la temperatura y se acepta también un compromiso global de reducir las emisiones. Sin embargo, el acuerdo no determina en cuánto cada país debe reducir sus emisiones. En segundo lugar, se incluye la lucha contra la deforestación y degradación entre los instrumentos de las políticas de cambio climático. Pero, no se concretan los mecanismos para la aplicación efectiva de estos instrumentos. En tercer lugar, se contemplan fuertes compromisos financieros y de trasferencia de tecnologías limpias. Pero, no desarrolla ni quién los aportará y desarrollará ni qué destino tendrán. Por tanto el acuerdo de Copenhague tiene que ser desarrollado a lo largo de 2010 para que los compromisos lleguen a ser efectivos y exigibles. Sin embargo, el camino para ello esta lleno de dificultades. El objeto de este apunte es señalar algunas de las dificultades que tiene el desarrollo del acuerdo de Copenhague y cualquier otro acuerdo cuyo objetivo sea la estabilización de los gases de efecto invernadero

 

Obstáculos a un acuerdo global

El principal obstáculo para la consecución de un acuerdo global se deriva de que el clima es bien público global. Es decir, detener el calentamiento global beneficia a toda la humanidad y es imposible excluir de los beneficios a aquellos que no participan en los esfuerzos para la reducción de las emisiones.

La teoría económica establece que la provisión privada de un bien público será siempre subóptima: puesto que dado que los agentes se benefician por igual de un bien público con independencia de cuánto contribuyan a su financiación, los mismos no tendrán incentivos a financiar la provisión de un bien público. Como consecuencia de ello, la producción del bien público a través de las decisiones privadas individuales estará por debajo de lo socialmente deseable.

Para la restitución de la eficiencia es necesaria la intervención de un Gobierno con capacidad legal para bien asignar derechos de propiedad sobre el bien público o bien imponer un impuesto cuya recaudación global permita la financiación de la cantidad óptima del bien. Esto es lo que hacen los Gobiernos para proveer a los ciudadanos el alumbrado público, la justicia y otros muchos bienes públicos de ámbito nacional o municipal. Pero, hay una diferencia: la lucha contra el cambio climático es un bien público de ámbito mundial y el mundo carece de un gobierno global con capacidad para imponer impuestos y regulaciones que afecten a todos los ciudadanos de todos los países

Partiendo de esta dificultad teórica, hay otros muchos factores que dificultan alcanzar un acuerdo efectivo y satisfactorio, vamos a mencionar los tres que creemos más importantes:

1) Impacto sobre el desarrollo: Las negociaciones de Copenhague han puesto de manifiesto una clara división entre los países desarrollados y los países en desarrollo. La responsabilidad histórica de los países desarrollados, es decir el hecho de que gran parte de las emisiones sean causadas por el consumo en países desarrollados, y el impacto que las políticas de cambio climático puedan tener en el crecimiento de los países en vías de desarrollo han estado en el centro del debate. De hecho, estos dos aspectos han sido el principal motivo de que grandes emisores como India o China no hayan aceptado un objetivo cuantificable sino simplemente el compromiso de adoptar medidas para reducir sus emisiones.

2) Equidad: La equidad entre países y entre generaciones es un tema central de la discusión. Como el stock de gases efecto invernadero proviene de las emisiones de los países industrializados, los países emergentes reclaman poder acumular un stock similar para los años venideros. La equidad intergeneracional es otro tema conflictivo puesto que de la reducción de las emisiones se benefician las generaciones futuras y el coste lo asumen las presentes. La equidad intergeneracional interactúa con la innovación tecnológica para complicar el problema. Puesto que como la innovación tecnológica se espera que disminuya el coste de la reducción de las emisiones, las generaciones presentes son reacias a aceptar recortes en las emisiones y quieren dejar los recortes en las emisiones para cuando se disponga de tecnologías eficientes para ello.

3) Impacto sobre la competitividad y el comercio: Las diferencias en los compromisos climáticos entre unos países y otros y la existencia de políticas climáticas heterogéneas afecta a la competitividad relativa de los sectores. Por tanto, los problemas de fuga de carbono y las posibles distorsiones sobre el comercio y las decisiones de inversión no quedan resueltos. Es posible que el debate sobre una tarifa verde surja de forma recurrente en los próximos años en el caso de que las asimetrías creadas por los distintos grados de compromiso de los distintos países sean en determinantes en los costes de producción de algunos sectores.

Reflexión Final

Los compromisos financieros y de trasferencia de tecnologías limpias contemplados en el acuerdo de Copenhague son caminos prometedores para combatir las tres dificultades mencionadas. Por tanto, la tarea prioritaria es establecer pautas para decidir quién aportará los fondos y quién desarrollará las tecnologías y qué países y en qué condiciones reciben los fondos y las tecnologías. ¿Se os ocurren propuestas?


COMENTARIOS


  1. Los 3 puntos que planteas acaban en el fondo llevando a la conclusión de que el modelo de desarrollo vigente debe ser puesto en duda…y de que el poder e influencia de los organismos internacionales debe ser fortalecido para poder dar sentido y validez a todo este tipo de propuestas de gran impacto y escala global.

    Hay quien defiende teorias catastrofistas de que sólo en situaciones limites la ciudadania y los gobiernos accederán a cambiar sus políticas y estilos de vida.

    Copenhague se queda en eso en una muy bonita declaración de intenciones que al estar vacia de contenido en datos, presupuestos y calendarios…no es más que un stand by…que dice saber que se tiene que hacer pero no se atreve a ejecutarlo.

    Propuestas…huyendo del catastrofismo , y desde una visión quizás la más conservadora posible…con una conciencia social y política que retroalimente la capacidad de cambio de los modelos de desarrollo , económicos y de vida…por y desde la economía a día de hoy se puede controlar este proceso ya que aunque la sociedad y la política sigue siendo altamente local el mercado lleva ya decadas siendo global.

    Fomentando ciertos productos, procesos, políticas….gravando los más contaminantes… con una verdadera decisión de cambio y unos acuerdos globales dicho cambio se podría lograr …pero por desgracia esta demanda de cambio aún no existe…lograr hacer entender que ” lo verde vende” y plantearlo como alternativa sólida es a día de hoy el camino que se esta escogiendo a pesar de todas las presiones para evitarlo y poco a poco se va logrando.

    No obstante este cambio deberá plantear nuevos equilibrios y parametros a esa nueva economia, donde eficiencia, sostenibilidad y ACV por ej tendrán que contraponerse a coste, desechabilidad, y megaconsumo actual…

    Propuestas, cada sociedad esta ya sufriendo problemas medioambientales y tomando constancia de que su única solución es global…desde cada una de esta se ha de ser capaz de poder discutir su modelo de vida actual, cada uno en su contexto con conceptos como ¿ desarollo para qué y por qué? ¿qué tipo de desarrollo queremos…? ¿calidad de vida o ingresos? ¿qué representa riqueza? a partir de ahí…los organismos macroestatales podrán ser reformados y fortalecidos…desde ONU y todos sus organismos al OMC y su política con respecto a la economía y al Comercio…para poder tomar medidas eficientes.


  2. Tratando de ordenar un poco esa amalgaba de palabras…

    El modelo de consumo de los países desarrollados debería ser puesto en duda y modificado y debería evitarse a toda costa su replica en los países emergentes dado el impacto tanto ambiental como económico que esto generaría. ( el caso del precio del petroleo sería el ej más rápido y sencillo de ver ante un aumento de la demanda de 2000 millones de personas..por ej) así que OMC y demás acuerdos internacionales y economicos deberian promover otro tipo de Economía donde se tuvieran en cuenta otros factores.
    En estos tiempos de crisis y demás, el modelo actual da además motivos de sobra para ser modificado .

    Favorecer la transparencia internacional de entidades y gobiernos, promover tasas “verdes” al estilo de por ej la tasa tobin , esta que tantos años se llevan reclamando pero nunca aplicando.

    Fomentar la economía de consumo eficiente y sostenible…en contra del derroche de recursos actual. ( que sistemas de producción masivos y contrarios a una buena actitud laboral, social y ambiental no pudieran ser competitivos…)
    Enriquecer el papel de la RSC de empresa y la participación ciudadana lo que es de esperar la concienciación ambiental aumentaría…

    Afectaría claro esta al sistema actual económico pero si en un momento de reformas tan profundas como el presente no se introducen estos nuevos factores de Ecoeficiencia, sostenibilidad, RSC, etc…¿Cuándo podremos hacerlo? ¿ Se llegaría a tiempo?


  3. Ya me perdonarán que sea crítico. No con el cambio climático que según los informes ciéntificos es un hecho, aunque ahora ya no se hable de calentamiento global sino sólo de “cambio”.

    Creo que un debate serio debería analizar los costes de esas políticas. Está bien, pero, ¿a qué precio?

    Cuando la señora Beato dice: “Para la restitución de la eficiencia es necesaria la intervención de un Gobierno con capacidad legal para bien asignar derechos de propiedad sobre el bien público o bien imponer un impuesto cuya recaudación global permita la financiación de la cantidad óptima del bien”. ¿Somos realmente conscientes del peligro potencial que puede tener para nuestras sociedades un arma así en manos de un gobierno?

    Creo que ese coste debería entrar también en el debate.

DEJA TU COMENTARIO

Nos encantaría conocer tu opinión, pero primero tenemos que indicarte que los comentarios están moderados, y no aparecerán inmediatamente en la página al ser enviados. Evita, por favor, las descalificaciones personales, los comentarios maleducados, los ataques directos o ridiculizaciones personales, o los calificativos insultantes de cualquier tipo, sean dirigidos a los autores, a cualquier otro comentarista o a la empresa propietaria de esta página.

Estás en tu perfecto derecho de comentar anónimamente, pero por favor, no utilices el anonimato para decirles a las personas cosas que no les dirías en caso de tenerlas delante. Intenta mantener un ambiente agradable en el que las personas puedan comentar tranquilamente, y sin temor a sentirse insultados o descalificados.

No comentes de manera repetitiva sobre un mismo tema, y mucho menos con varias identidades o suplantando a otros comentaristas. También, procura que tus opiniones estén relacionados con esta entrada Los comentarios off-topic, promocionales, o que incumplan todas estas normas básicas serán eliminados.


Puedes usar algo de HTML:
<a href>, <strong>, <blockquote>, <br />, <p>, <em>, <ul>, <li>.

Los párrafos y los retornos de línea también se incluyen automáticamente.

Obligatorio

[No saldrá publicado]

PRÓXIMAS CITAS

El cambio climático después de Copenhague
saltador-en-facebook

¿Te ha quedado pendiente alguna cuestión para poner en común con los sabios? Tus preguntas, reflexiones… Escríbelas aquí y los  sabios saltarán al debate que TÚ propongas.


Deja aquíTU PREGUNTA

SUSCRÍBETE

Recibe el blog en tu correo


o mediante RSS

ENTRADAS COMENTARIOS

© Copyright 2009. Todos los derechos reservados ‘Caja Navarra’